Este vídeo ES la vergüenza nacional

Soy un ciudadano frustrado

Los últimos acontecimientos políticos, sociales y económicos hacen que me defina así:
La ciudadanía se puede definir como “El derecho y la disposición de participar en una comunidad, a través de la acción autorregulada, inclusiva, pacífica y responsable, con el objetivo de optimizar el bienestar público.”
adj. Fracasado por la pérdida de una esperanza o deseo:

Me llamo Daniel, tengo 28 años y trabajo como desarrollador web en una joven empresa de Sevilla. Soy ateo y me considero políticamente inclinado hacia la izquierda. Hasta el día de hoy he sido votante del @psoe, pero reconozco que era por sentir que votaba a un partido político con fuerza en este país y cuyas propuestas y soluciones en su mayoría me eran satisfactorias. Podía decirse que soy de esa mayoría oscilante en voto, pese a mi “fidelidad” en las urnas.

Igualmente reconozco que la política me da un asco terrible, aunque hay que ser consecuente y darse cuenta que las cosas que repudias no tienen por qué ser innecesarias. Es más, creo que son las que mejor hay que conocer para detectar sus posibles virtudes y fallos. Y los políticos, queramos o no, son necesarios por mucho que nos pese. En nuestra mano, incluida la mía, está en conocer todo lo que podamos sobre política para otorgar el voto a aquel grupo político que mejor nos represente, aquel grupo político que creamos va a hacerlo mejor, en hacer nuestro voto útil, en definitiva. Y ejercer nuestro derecho a él, aquel por el que tanto lucharon algunos de nuestros abuelos y padres.

Quizá haya sido que el conocimiento sobre algo que detesto ha ido aumentado o quizá la situación precaria de este país, a todos los niveles, he decidido poner fin a la “fidelidad” de la que os hablaba antes.

Con el paso de los años he ido viendo como el gobierno, ya fuera del PP o del PSOE han ido dinamitando uno a uno aquello que considero esencial para hacer crecer un país. He visto, hemos visto mejor dicho, como politicuchos de tres al cuarto se han ido enriqueciendo a base de especular, nadando en la corrupción, escándalo tras escándalo. Les hemos visto dar nuestro dinero a bancos y cajas para salvarlos, bancos y cajas que buscando el dinero fácil han herido la economía de este país (de muchos países). Les hemos visto mentir sobre la tumba de cientos de muertos, les hemos visto ignorar cables filtrados que ponían en entredicho el honor y la decencia del ejecutivo, porque es mejor callar, la masa solo protesta un rato pero se le pasa rápido, tiene memoria a corto plazo.

Nuestro gobierno, ese que se baja los pantalones frente a la industria audiovisual, frente a los EEUU y sus presiones, en lugar de apostar por una revolución cultural que beneficie más al autor que al recaudador, en lugar de escuchar a gente que de verdad entiende un mundo que desconocen hacen la pantomima de que se acerca a él para obtener la foto fácil y populista. Un gobierno ciego y sordo que mira para otro lado, manipulado.

Un gobierno que prefiere mantener un canon del todo ilegal para que se llenen el buche sociedades de gestión de derechos que a nadie representan, salvo a ellos mismos. Y no solo mantenerlo sino aumentarlo, gravando nuestras precarias conexiones a Internet, las más vergonzosas de toda Europa, unas conexiones de unas ISP con un servicio deleznable, que se lleva sus centralitas de España para que les salga más barata la mano de obra, privando de muchos puestos de trabajo a mucha gente, ofreciendo un servicio de atención al cliente de auténtica risa, a través de unos números de teléfono que deberían ser gratuitos desde hace años y que todo el mundo parece olvidar. Unas ISP que estafan y engañan a la gente una y otra vez sin que nadie haga absolutamente nada.

Y a todo lo anterior le podemos sumar unos medios de información ineficientes, interesados y manipulados hasta el extremo, no hay más que ver cómo han tratado a los graves hechos sacados de información de Wikileaks o cómo han cubierto la mayoría de medios lo ocurrido con la Ley Sinde, llevando como tertulianos a auténticos ignorantes y desconocedores del asunto, que repetían como papagayos las consignas de un Ministerio títere.

La educación en nuestros colegios e institutos no llega ni a mediocre, en un sistema educativo inservible e ineficiente, a lo que debemos sumar unos padres que deben trabajar muchas horas y no pueden prestar (o no quieren) la atención necesaria a sus hijos para evitar que se conviertan en la panda de ignorantes y vagos malcriados que son. La generación nini, una generación con poco o ningún futuro, salvo el de engrosar el número de parados (y ya va por una tasa de paro del 43%, liderando Europa, con un par).

No veo que se incentive el I+D, las becas de investigación son penosas, ridículas. Los laboratorios están desfasados, falta material, faltan subvenciones. No es nueva la fuga de cerebros a otros países de la Unión, haciendo perder a este país una oportunidad única para crecer, mejorar. Ideas que se pierden en favor de otros países, un penoso panorama que aquí, el país de la pandereta y el circo, solo sirve para hacer una película de patético guión.

Y podría seguir, ad infinitum, con problemas y carencias, pero ya estoy alargando demasiado algo que nadie va a leer. Porque eso es lo peor de todo: nosotros. Nosotros que vivimos aletargados viendo la vida pasar, con nuestros 1000 euros para malvivir siendo muy afortunados, dejando que nos violen una y otra vez, que nos pisoteen y hagan con nosotros lo que les venga en gana. Despertad joder, que estáis muertos. Acabad con el bipartidismo déspota que nos azota, coged las riendas de vuestro país porque está visto que nuestros gobernantes no saben hacerlo. El gobierno no es nada frente a la fuerza y el poder de una ciudadanía activa.